viernes, 5 de abril de 2013

Juntos

Como cambiamos los caminos trazados, los planes establecidos y la costumbre casi siempre tornada turbia con el paso de los días, como querer alcanzar el sol y entregárselo entre sus manitos para que pueda iluminarlo por siempre, como no sentir verdadera felicidad si te vez a través de sus ojitos, como no darle un beso en la frente por no apachurrarlo y apapacharlo si te reconoce al instante y sonríe casi desesperado, como no cambiar los rasgos personales y las costumbres oxidadas por el paso del tiempo en nuestro diario vivir, como no gritar al infinito con tanta fuerza buscando los oídos de Dios para decirle gracias, gracias por la bendición más pura y sagrada que haya podido brindarnos a nosotros los mortales, como no abrazarla y contentarla a la madre linda que la trajo al mundo, como no alejarse de las tentaciones, de los malos hábitos y de la distancia por estar cerca de él cada minuto.
Como no suspirar de alegría cuando a través de un teléfono móvil oyes que serás papá, como no correr a lado de mamá para engreírla y mimarla con las secuelas que trae el embarazo, como no abandonar algunas gollorías de trabajos lejanos y renunciar a ellas por vivir los instantes en que se formaba y ultimaba detalles para su arribo en menos de nueve meses.
Como no impresionarme con la fortaleza, la ternura y la inmensa alegría de Tania con cada movimiento, con cada patadita e ir al control mensual queriendo conocerlo ya... Como no querer brincar y gritar de felicidad cuando nació y verlo indefenso y acurrucado junto a mamá quien hizo un enorme trabajo, una labor que siempre admiraré de toda las mujeres del planeta y que me hizo amarla más. Como no cambiar las pocas noches de sueños y descanso por cargarlo y verlo dormir sonriendo entre sus sueños, como no desvelarse con cuantos cólicos y malestares nocturnos nos llenaba de llantos, como no sentirse orgulloso y feliz de tener un hijo precioso.
Como no amanecerse en la punta del cerro o bajo los escombros mundanos del diario trajinar que llamamos trabajo por llevar ropa y comida a casa con la frente y sudor limpios y disfrutar del calor de hogar, como no renovar votos de amor, por sacar adelante a tu familia, como no va a valer el sacrificio de trabajar de sol a sol, y vernos los tres en casa y descansar juntos, y vivir juntos, y luchar y ser felices juntos.
Como no decirte gracias Esposa mía por los años compartidos, por las alegrías y hasta por los malos ratos vividos, por que de ellos aprendemos muchísimo y nos hace ser mejores amigos, confidentes y esposos, como no darte un beso cada mañana y extrañarte durante el día como si fuéramos a pasar muchos años separados, como no imaginar tu sonrisa junto a Bennett y verlos felices cual niños inocentes si imaginar el mañana, como no imaginar nuestro final sentados en el ocaso de un atardecer junto al lago, viendo morir el sol y dejar de respirar tomados de la mano como se esfuma el día, habiendo cumplido la tarea de vivir, compartir y alegrar la vida a todos quienes nos rodean. Te amo Gian Piero Bennett, Te Amo Tania, Dios me los cuide siempre... Hasta el final

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